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sábado, 20 de agosto de 2016

Mi carrera universitaria. ¿Qué es Estudios Ingleses?

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¡Hola, mininos! Hoy quería hablaros de algo sobre lo que ya me habéis pedido opinión varias veces. Se trata de la carrera que estudio en la Universidad de Alicante y cuyo nombre es oficialmente Estudios Ingleses, pero la gran mayoría nos seguimos refiriendo a ella como Filología Inglesa. ¿Por qué decidieron cambiarlo? Por tecnicismos y cuestiones que realmente no tienen mucho peso, pues las asignaturas son prácticamente las mismas (si no las mismas) y la esencia del grado no ha cambiado en absoluto.

Para empezar, mi grado consta de cuatro años en los que se dan asignaturas que pretenden convertirnos en expertos de la cultura anglosajona para, una vez acabada la universidad, estar capacitados para ser profesores de inglés o de español para extranjeros, guías turísticos, recepcionistas, empresarios, traductores y un largo etcétera. Vaya, que si lo que buscas es un trabajo en el que tengas que dominar bien el inglés esta podría ser una magnífica opción. Una pregunta que yo misma me hice a la hora de decantarme por Estudios Ingleses y no por Traducción e Interpretación fue: ¿cuál es la diferencia? En mi caso en concreto las dudas eran aun más grandes, ya que yo quiero trabajar en una editorial cuando haga el máster. ¿Qué tenía que elegir yo entonces? A grandes rasgos, la principal diferencia es que en mi carrera se estudia la lengua y la cultura en general (incluyendo su literatura, por supuesto), mientras que en Traducción e Interpretación se enfocan más en la lengua y en programas y habilidades que se necesitan para ser más eficaz a la hora de traducir o hacer de intérprete. Aquí quiero aclarar algo, es posible trabajar como traductor o corrector sin hacer la carrera de Traducción. Sí, es posible, aunque es probable que si quieres un puesto de algo así tengas que demostrar que estás más capacitado que alguien que ha hecho una carrera de cuatro años especializándose en ese área.

A día de hoy, yo estoy muy contenta con mi elección. Es verdad que hasta el momento no he tenido ninguna asignatura específica que se enfoque en traducir o corregir textos, pero en estos tres años que llevo he tenido diferentes literaturas que han sido sin duda lo mejor del grado. Por lo que tengo entendido, en Traducción e Interpretación se traducen textos de forma mecánica, pero no se estudia la literatura en sí, así que si te gusta leer como a mí... este es un factor importante. También es verdad que yo os estoy hablando desde mi experiencia, y que no sé cómo son ambas carreras en otras universidades.

Debido a que en mi universidad para completar el grado tienes que haber estudiado una segunda lengua y su literatura, durante primero y segundo das un total de cuatro asignaturas sobre francés (como en mi caso), alemán, griego, latín o árabe. Si quieres coger más asignaturas de un itinerario (cada lengua ofertada) puedes obtener una mención que acredita que has estudiado una segunda lengua en detalle. Así pues, en cada curso tienes un total de diez asignaturas divididas en dos cuatrimestres (cinco y cinco asignaturas). Los dos primeros cursos son muy generales, por lo que varias asignaturas son comunes a todas las filologías; en tercero todas son obligatorias; y en cuarto tienes cinco optativas y además el trabajo de fin de grado, que cuenta como una de las cinco obligatorias. Asimismo, en las literaturas lo normal es que las clases se dividan en teoría y prácticas, donde se comentan los textos y se espera que el alumno participe de forma activa. En las asignaturas de 'Lengua X' se da gramática, vocabulario y expresión escrita y oral.

lunes, 7 de marzo de 2016

[Pensamientos nocturnos] Poe y los universos incomprendidos


¡Buenos días, mininos! Hoy vengo con una nueva entrada de la sección de debate, Pensamientos nocturnos. Como ya sabéis, estudio Filología inglesa de modo que tengo que leer muchos clásicos en inglés. Este año tengo la asignatura de Literatura norteamericana y, gracias a los cielos, el otro día estuvimos hablando de Edgar Allan Poe. Todos conocemos ese nombre, seguro que más de uno piensa al instante en el capítulo de los Simpsons donde se recrea su poema El cuervo (Homer sentado en una gran butaca en una mansión, un cuervo con la cara de Bart diciendo: ¡Nunca más! ¡Nunca más! Seguro que os suena). Bueno, pues cuando mi profesora nos estuvo contando sobre su biografía se me quedó una sensación de tristeza en el cuerpo que ha hecho que sienta verdadera curiosidad por este autor.

Poe nació en 1809 en Boston (Estados Unidos) y murió a los cuarenta. Su padre abandonó la familia cuando él apenas tenía unos años y su madre murió poco tiempo después. Por lo tanto, se convirtió en huérfano y fue adoptado por la familia Allan. Nunca se llevó bien con su padre adoptivo, pero a su madre adoptiva, Frances, llegó a quererla muchísimo. Asistió a la Universidad de Virginia durante un año; no obstante, se dio cuenta de que no encajaba y trató de buscar su lugar en el ejército, aunque allí tampoco lo encontró. Frances murió y él cortó toda relación con su padrasto, de modo que se marchó de allí. Uno de los datos más inquietantes de su biografía es que se casó con su prima, Virginia Clemm, la cual sólo tenía trece años. Todo apunta a que se querían de verdad y a que Poe era un esposo gentil y preocupado. Dos años después de la muerte de Virginia moriría el autor. Hay muchas especulaciones respecto a las causas, y es innegable que era aficionado al alcohol, pero no hay ninguna teoría probada.

Os cuento esto porque una de las cosas que me parecieron más interesantes de la clase del otro día fue la eterna pregunta de: ¿Fue Poe una víctima de sus circunstancias personales? ¿Por qué, aunque es considerado uno de los grandes autores, sigue siendo infravalorado en muchos sentidos? En su época se le consideraba un hombre rarito, solitario, depresivo, alcohólico y puede que incluso loco. Nadie supo apreciar la complejidad de sus obras y mucho menos que desperdiciara su tiempo analizando libros y relatos que ya habían sido escritos. Porque, por si no lo sabíais, Poe también es considerado el primer crítico literario americano (de hecho no tenía muy buena fama por ser un crítico sarcástico y exigente) y eso en aquellos tiempos no tenía ni pies ni cabeza. Además, es pionero del género detectivesco, la inspiración del tan conocido Sherlock Holmes, y de los cuentos como tal.

Sin embargo, ni siquiera hoy en día tiene más apodo que el de escritor maldito. Poe hizo valiosísimas aportaciones a la literatura y a la crítica, defendió que la labor del escritor es complicada y que éste debe ser muy meticuloso con cada detalle, entre otras muchas cosas. Sus obras derrochan sordidez y crueldad, se nota en todo momento la influencia del gótico, pero también tristeza, nostalgia por los seres amados e incluso ternura. Supongo que no es un autor que le guste a todo el mundo, especialmente aquellos cuentos que resultan realmente macabros y sádicos precisamente porque muestran el lado más oscuro de la esencia humana. Sin embargo, el elemento psicológico que hay detrás de sus palabras a mí me maravilla. En clase hemos leído El cuervo, Annabel Lee y El barril de Amontillado, una selección variopinta de sus obras. El cuervo me fascina, os recomiendo que busquéis algún vídeo en Youtube en el que se recite porque transmite emociones a rabiar; Annabel Lee es un poema bonito, tal vez un poco esperanzador; y El barril de Amontillado es un cuento de terror con todas las letras, escalofriante.

Os preguntaréis por qué hablo de esto, si no viene a cuento (aunque sí hablo de los de Poe, guiño guiño), pero quería dedicar esta entrada a un autor que no ha sido valorado como debía, a todos aquellos que por múltiples razones, ya sea innovaciones técnicas como de temática e incluso la propia personalidad, han sido despreciados y relegados de algún modo al olvido. Pues no, lo más evidente no es siempre sinónimo de calidad, al igual que tampoco lo es el éxito. Seguro que hay much@s más autor@s en esta situación, talentosos pero invisibles debido a la sociedad, y esto no es más que una lanza a favor de todos ellos.

¿Os gusta Edgar Allan Poe?¿Conocéis otr@s autor@s que no hayan tenido la importancia que merecían? 

Lilly

viernes, 29 de enero de 2016

¿Leer clásicos?


¡Hola, mininos! Hoy vengo con una entrada que desde hace tiempo quería escribir. Por si no lo sabíais, hace unos meses publiqué una entrada dando mi opinión sobre la literatura juvenil (si tenéis curiosidad pinchad aquí); supongo que ya sabéis que hay muchos individuos que no consideran de calidad ese tipo de libros y que, para ellos, si no lees clásicos no puedes ser una persona culta. Bien, yo no me considero ninguna experta pero ya que en mi carrera (Estudios Ingleses) tengo que leer muchos clásicos he pensado en compartir mi opinión y de paso haceros algunas recomendaciones.

Para empezar, leer clásicos no te hace mejor que nadie ni te convierte en un intelectual brillante. No digo que no te ayude a enriquecer tu vocabulario, a que amplíes tus conocimientos sobre historia y las sociedades de cada época, a que aprendas a ver el mundo desde diferentes perspectivas... pero no te hace mejor que nadie. La verdad es que estoy un poco cansada de esa mentalidad, sobre todo cuando muchas veces la encuentro en aquellos lugares en los que mejor se debería saber que jamás se debe juzgar a un lector sólo por los géneros que lee (sí, y es que en las universidades también hay de esos). En la mayoría de casos la persona en cuestión no suele ser tan idiota o arrogante como para menospreciar directamente la literatura juvenil, pero los comentarios condescendientes, irónicos o que insinúan ciertas cosas siempre pululan en el aire. ¿Y sabéis qué? Que aunque me da igual, porque todos podemos leer lo que nos da la gana, al final termina por molestar que te juzguen por los libros que (no) has leído. Los clásicos, dejadme que lo diga con toda la satisfacción del mundo, pueden aportarte muchas cosas, tanto como cualquier otro libro contemporáneo.

Ahora, pasando a mi experiencia con los clásicos, he de admitir que algunos me han sorprendido muy gratamente. Son de ese tipo de libro que todo el mundo siempre mencionaba, que sabes de qué va, pero te da reparo empezarlo porque te da miedo que sea pesado, muy complicado o directamente un tostón. Ya estoy en mi tercer año de carrera, así que voy a elegir los que más me han gustado hasta ahora. En primer lugar, 1984 de George Orwell. ¡Un libro increíble! No os podéis hacer una idea de lo mucho que me impactó este libro. Es adictivo, terriblemente cruel y al mismo tiempo interesante. Se lo recomiendo a todos los que les gusten las distopías (y voy a añadir que me gustó muchísimo más que Un mundo feliz, otro de los fundadores de este género). Jane Eyre de Charlotte Brönte ya sabía que me encantaría; no obstante, no esperaba que me gustase tanto. Escrita durante la época victoriana, con toques de la literatura gótica, es una novela muy psicológica con una protagonista que sigue a raja tabla sus principios, incluso cuando esto implica alejarse del hombre del que se ha enamorado. Es bastante larguita, eso sí, pero yo disfruté mucho con su lectura. 

Madame Bovary de Flaubert lo releí para la reseña que tenía que entregar en mi asignatura de literatura francesa y también os lo recomiendo. Emma es el claro ejemplo de lo que significa tener expectativas, sueños románticos y chocar estrepitosamente con la cruda realidad. La mayoría suele odiarla a ella, porque es cierto que es caprichosa y un poco cruel con su marido, pero yo no pude evitar sentirme, en cierto modo, identificada con ella. Aquí debo advertiros de que Flaubert tiene un estilo muy retórico, bonito pero muy retórico, así que hay descripciones larguísimas y no muchos diálogos. Rasselas de Samuel Johnson es una novela cortita que podría interesar a más de uno. Trata sobre el príncipe de Abisinia y su búsqueda de aquello que hace feliz al hombre. Él vive en un reino idílico en el que todos sus habitantes gozan de felicidad, pues tienen a los mejores músicos, escritores, cocineros y demás. Sin embargo, Rasselas no es feliz y partirá para encontrar la respuesta a sus preguntas. Finalmente, me gustaría animaros a que le dieseis una oportunidad a The tale of the beautiful princess Kalito de Sara Maitland (no he encontrado ninguna traducción así que es probable que sólo esté en inglés), un relato breve feminista que me fascinó. Me encantó el estilo de la autora y cómo se desarrolla la historia. No es un clásico ya que la autora a día de hoy sigue viva, pero como no creo que mucha gente la conozca quería aportar mi pequeño granito de arena.

                               

¿Vosotros qué opináis? ¿Habéis leído alguno de estos libros? ¿Me recomendáis alguno? ¿Os gustaría que hiciera una entrada hablando sobre las asignaturas de mi carrera o algo así?

Lilly

jueves, 9 de julio de 2015

La Novela Juvenil no es literatura...

¡Buenas, lectores gatunos! Como prometí, aquí está la primera entrada de la sección Pensamientos Nocturnos. Creo que este es un tema que a todos nos concierne; a unos más, a otros menos. ¿No estáis cansados, lectores del Young Adult, de que os digan que la literatura juvenil no es literatura de calidad? ¿No estáis cansados de que menosprecien un género por estar dirigido especialmente a los jóvenes?¿Por la edad de sus protagonistas? ¿Por sus temáticas? ¿Porque hoy en día todo lo que consigue popularidad se considera de poca calidad? ¿Porque ha empezado a nacer una generación de haters elitistas literarios? Pues yo sí.

Está claro que la definición de literatura es muy subjetiva, y que aunque un texto esté publicado como libro físico o ebook y use recursos técnicos de escritura no quiere decir en absoluto que se pueda considerar literatura. Pero los libros siempre transmiten un mensaje, incluso si es negativo y te enseñan cómo no hay que hacer las cosas: cómo no tiene que estar escrito un libro, por ejemplo. Eso es un mensaje también y esos mensajes no sólo se encuentran en el género de la Novela Juvenil. Recordad que para que exista el negro tiene que existir el blanco, y viceversa, y que el ser humano aprende a base de equivocaciones. A mí me ofende un poco, bastante, la gente que no se toma en serio la literatura juvenil por el simple hecho de que su público sean los jóvenes. Qué irónico teniendo en cuenta que los jóvenes son la esperanza del futuro, ¿no? Qué alentador. Y eso sumado a la tan famosa crisis a la que hay que hacerle frente. Sin embargo, de la literatura infantil no se dice lo mismo y siempre se realza la importancia de los valores que esos libros nos enseñan (¿quién no ha oído hablar o leído El Principito? ¡Eso es sacrilegio!). ¿Qué diferencia hay? Yo no la entiendo.

Supongo que todo se debe a esta nueva tendencia, al menos aquí en España, a rechazar todo lo que nuestra nueva sociedad pide y hace. ¿Los best-sellers? ¿Los hipsters? ¿La novela juvenil? ¿El postureo? ¿Las redes sociales? Todos estos "movimientos" han generado mucho revuelo a día de hoy y, si lo pensáis, todo radica en querer ser diferentes. De ese modo, puedes decir que los best-sellers son populares porque no exigen un nivel cultural elevado y que leer novela juvenil no es más que una moda; que los hipsters, el postureo y las redes sociales no son más que el resultado de una generación que quiere ser el centro de atención y que no te gusta su rollo. La cosa es ir contra corriente. En el caso de los best-sellers, por ejemplo, esa connotación negativa ya impera desde hace mucho en España; digo en España porque en Estados Unidos, entre otros, un best-seller sólo es eso: un libro muy vendido. ¿Aquí? Es una cosa bien diferente y aunque muchos no lo admitan es así. Ver la pegatinita de Best-seller en la portada de un libro saca nuestra vena más escéptica en muchas ocasiones y hace que nos echemos atrás.

En resumidas cuentas, en la actualidad persiste el prejuicio de que la Novela Juvenil (Young Adult) no es un gran aporte a la literatura. Esto no debería ser así. Un libro no tiene que parecerse a los clásicos para que sea bueno, simplemente tiene que cumplir su principal finalidad. Gustar a un lector, distraerle, hacerle sentir emociones, llevarlo a nuevos mundos a conocer maravillosos personajes... Literatura es lo que tú quieras que sea, puede que hayan mejores o peores, pero... ¡no juzgues un libro por su género!

Y tú, ¿qué opinas?

miércoles, 8 de julio de 2015

Nueva sección del blog: Pensamientos nocturnos


¡Hola a todos, lectores gatunos! Hoy vengo muy feliz porque, tras haberlo pensado mucho pues no es que me sobre tiempo precisamente, he decidido a crear una nueva sección en el blog. En ella, la cual se llamará Pensamientos nocturnos (yo soy muy dada a reflexionar por las noches :P), daré mi opinión sobre temas que puedan estar relacionados con los libros... o no, depende. A lo mejor la comparto porque creo que puede interesarle a alguien.

Como todos estamos cansados de escuchar, es mi humilde opinión y cada persona es un mundo, y la opinión es como las lentejas, o las tomas o las dejas. Pues aquí igual. Siempre y cuando todos seamos respetuosos la armonía podrá reinar aquí, en mi pequeño paraíso online. Os animo a que participéis, a que deis vuestra opinión siempre que queráis porque si no esto se convertirá en un monólogo, y según muchas personas si uno se responde a sí mismo es que está loco. Yo no estoy loca *sonrisa inquietante*. Podéis incluso sugerir un tema del que os gustaría que hablara o se debatiera próximamente. 

La finalidad de esta sección es animar a la gente a participar, a compartir su opinión (porque muchas veces un@ no sabe dónde desahogarse o con quién hablar sobre un tema en concreto). ¡Pues aquí podéis hacerlo! Además de que, no sé, a lo mejor entre las personas que comenten puede encontrarse el amor de vuestra vida (? ¡Y a mí me gustaría hacer de celestina! En fin, no me explayo más. Ahora en serio.

Espero que os guste la nueva sección, pronto publicaré la primera entrada. 

¡Besos felinos! <3