Mostrando entradas con la etiqueta series. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta series. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de febrero de 2017

[Recomendaciones] Música, películas, animes

¡Hola, mininos! Como ha pasado ya un tiempo desde que hice la última entrada de esta sección, aquí vengo con un par de recomendaciones que os pueden interesar para el fin de semana. Acabo de empezar el segundo cuatrimestre de mi último curso de la carrera, así que voy a intentar aprovechar al máximo estas primeras semanas para ver películas, series y leer... antes de centrarme completamente en mi trabajo de fin de grado. ¿Qué quiere decir esto? ¡Pues que quiero que me dejéis vuestras recomendaciones en los comentarios ahora mientras puedo haceros caso sin sentirme culpable! Sin más dilación, ¡comencemos!

pelicula psicologia trastorno identidad
Esta ha sido la primera película que he ido a ver al cine este año, y ojalá sea la primera de muchas. No sé vosotros, pero a mí me encanta la experiencia de estar en un lugar tan grande, a oscuras, mientras picas algo y te sumerges en la historia... menos cuando tienes a gente insoportable al lado mirando el móvil, cuchicheando o haciendo comentarios cada nanosegundo, claro. El actor que protagoniza Múltiple es James McAvoy, quien también aparece en Expiación, película de la que ya os he hablado anteriormente en el blog. Debo confesaros que su interpretación ha sido brillante, impecable, y ha debido ser todo un reto. 

Por si no habíais oído hablar antes de Múltiple, nos cuenta la historia de Kevin, un joven que sufre TID (Trastorno de Identidad Disociativa) y alberga 23 personalidades distintas. A primera vista es una persona peculiar, sí, especialmente para su psiquiatra, la Doctora Fletcher, inofensiva, pero un día algunas de sus personalidades se rebelan por tomar el mando y Kevin (el cuerpo ocupado) secuestra a tres chicas adolescentes.

martes, 5 de julio de 2016

Recomendaciones random (animes, películas y series)

¡Hola, mininos! Siento haber publicado sólo una entrada la semana pasada, la verdad es que han sido de estos días en que no te apetece nada salvo ver películas o series tirada en el sofá. Precisamente por eso y porque he visto algunas que me han gustado muchísimo, he decidido haceros un par de recomendaciones. Sé que la mayoría puede que no vea anime, pero confiad en mí, que no es que haya visto muchos en mi vida y eso no implica que algunos puedan llegar a encantarme.

  • El recuerdo de Marnie. Es la última película de Estudio Ghibli e, irónicamente, mi primera inmersión en sus producciones. Tengo unos amigos a los que les encantan sus películas, uno de ellos ha sido realmente insistente desde hace unos meses para que viera esta (entre otras). ¡Eh, Santi! -dice con mirada acusadora. Debo admitir que me gustó mucho la historia, la animación y la banda sonora, en concreto la canción de los créditos (que por suerte ya conocía porque otra amiga nuestra la vio cuando se estrenó en Japón). No creo que sea una película para cualquiera, pues trata temas como la soledad, el odio hacia uno mismo, la incapacidad para sentirse comprendido, la ausencia de los seres queridos... y eso mucha gente lo ve demasiado 'deprimente'. Todo en Omoide Marnie ayuda a crear una atmósfera nostálgica que te revolverá de pies a cabeza. Desde el magnífico y mágico escenario donde se desarrolla la historia, la melodía de piano en los momentos justos, hasta las secuencias en que la lluvia se convierte en el reflejo perfecto de cómo se siente una persona por dentro. Porque sí, es relativamente sencillo sentirse identificado/a con Anna en más de una ocasión. La historia, por otro lado, resulta fascinante; tiene una gran dosis de misterio, sobre todo en lo que concierne a Marnie, pero también hay amor, amistad, rencor y otros tantos sentimientos que hacen de esta película una bonita bomba emotiva.

  • Antes de ti. ¿Quién no sabe de qué va esta historia? ¿Quién no sabe que con esta película vas a llorar sí o sí? Lloré en el cine cuando la vi el pasado viernes, no sabéis lo ansiosa que estaba por verla, y la sonrisa de la cara no me la quitó nadie: han hecho un muy buen trabajo con esta adaptación. Si os soy sincera, creo que soy de esas pocas personas a las que el libro (probablemente por todo el hype de la novela) no le supo a tanto y en cambio la película me llegó al corazón. Es una adaptación, lo cual implica que algunas cosas se han dejado fuera, una de ellas creo que era bastante esencial para entender a Lou, pero mi impresión general ha sido de sobresaliente. Los actores lo han bordado, os juro que todas sus expresiones y miradas eran exactamente iguales a como yo me imaginaba a Will y a Lou; y, bueno, también influye que Sam sea ilegalmente atractivo. La banda sonora es perfecta. ¿Qué podía esperarse si suenan Ed Sheeran o Jessie Ware de fondo? Algunos planos de la película te roban el aliento y ablandan el corazón, y es que han conseguido que con sólo una imagen, una mirada o una sonrisa se pueda palpar la química, la intimidad que se crea entre estos dos personajes que se sienten separados por un cuerpo. No obstante, aunque esta historia de amor y superación personal puede ser amarga en algunos momentos, no se deben olvidar sus conversaciones disparatadas y cargadas de humor negro que, sin lugar a dudas, os harán amar a Will Traynor y Louisa Clark.

  • Hotarubi no mori e. 45 min de tensión, incertidumbre y miedo. Hotaru es una niña que se pierde en el bosque y que es rescatada por Gin, un extraño chico con una máscara de zorro. No es humano, es un youkai, un espítiru del bosque y, por tanto, si es tocado por un humano desaparecerá. Entre Hotaru y Gin surgirá una amistad que irá progresando con el paso de los años, ella irá a verle todos los veranos, pero puede que esa amistad se vuelva cada vez más difusa a medida que Hotaru deja de ser una niña. Interesante, ¿verdad? Doloroso, ¿verdad? Tiene todo lo que me encanta: amor prohibido, elementos paranormales y sufrimiento. Si es que soy masoca. A pesar de todo, os animo encarecidamente a que la veáis porque es muy muy muy bonita, tierna y divertida. Si habéis leído El valle de los lobos tal vez entendáis por qué nada más saber el argumento me recordó a la pareja principal.

  • Juego de tronos. Aquí no voy a hacer mucho hincapié porque no creo que haya nada que yo pueda decir y que no hayáis escuchado ya miles de veces. Muertes, traiciones, romances, dragones, sexo explícito, sangre, dolor, misterio, muertes, dolor, traición, más muertes y ya. ¿Qué más se puede pedir? Bueno, puestos a pedir, que no mueran mis personajes favoritos, por favor. Que voy por el final de la segunda temporada y ya le he cogido fobia a esta serie en ese aspecto. Merece la pena, de verdad, las intrigas políticas, la ambientación, la historia que hay detrás de cada personaje, incluso aunque haya bastantes muertes.



  • Ao haru ride. En lo que se refiere a este anime no puedo contaros mucho porque lo vi hace ya varios meses, pero ha sido uno de los que más me ha gustado y con diferencia. Tiene romance, es cortito y a mí personalmente me encantó la animación. Te saca sonrisas, es tierno cuando debe, te hace reír en más de una ocasión y entretiene con su te quiero-odio constante. He de reconocer que soy un poco quisquillosa con ese aspecto, por eso no veo tantos animes, porque me gusta que la animación sea lo más 'realista' posible; supongo que me hace verlos más como personas de verdad que como dibujos animados y así logro encariñarme más con ellos.



Hasta aquí mis recomendaciones de esta semana. ¿Conocéis alguno de los títulos? ¿Tenéis recomendaciones para mí? ¿También sois masocas y os gusta sufrir con historias tristes?

lunes, 27 de junio de 2016

[Pensamientos nocturnos] ¿Zabe o no zapping? ¿Whatsapp o no guasa?


¡Hola, mininos! Sé que hace un tiempo desde que publiqué la última entrada de esta sección, pero es que como estaba en la recta final del curso no podía explayarme con ciertos temas (nótese que me gusta tomarme mi tiempo). Pues bien, como ya os estaréis imaginando por el título, esta entrada tiene que ver con la televisión, con las series, con la literatura, con los valores y... ¿no os viene a la cabeza una palabra ya? Sí, vamos a hablar nada más y nada menos que de cultura. Ojo, con esto no quiero decir que una persona culta sea mejor que una que no lo es, esa no es mi intención, sólo quería vomitar algunos pensamientos que hacía tiempo que rondaban por mi cabeza.

Todo viene a raíz de que el pasado miércoles 22 de junio, la serie de Antena 3, Vis a vis, llegó a su fin. No estaba programado, de hecho por la cantidad de subtramas que quedaron abiertas hasta alguien que no seguía la serie se hubiese dado cuenta, pero ocurrió. ¿Por qué? ¿Por qué una serie con tanto éxito, por la que incluso ha apostado el Reino Unido al emitirla allí, se ha cancelado? Simple: su éxito no es equiparable al de otras series de dudosa (o no, porque seamos sinceros existen algunas que ni incitan a dudar) calidad. Sorprendentemente, mi indignación alcanzó unas cotas más que considerables, ya que es difícil que yo siga una serie de principio a fin. Esta en concreto había logrado engancharme muchísimo, y contaba con unos giros muy interesantes y con una puesta en escena muy cuidada. Soy del tipo de persona que no sigue series porque, primero, te chupas más horas de anuncios que de serie así que directamente ni veo la tele, y segundo, no las veo por internet porque tampoco me gusta pasar mucho tiempo delante del ordenador y/o portátil.

¿Os habéis fijado en que no suelen hacer nada decente en la tele desde hace años? ¿Que cambias de canal y hay chicas gritándose entre ellas, que cambias de canal y hay oh, sí, chicos gritándose entre ellos? ¿Es que no hay nada más importante que los cotilleos, los engaños entre parejas, las estafas de los políticos o el enseñar cacho y músculo? Sé que más de uno estará pensando en programas de este tipo y lo asociará a un canal en particular, pero yo no estoy señalando a ninguno. Generalizo. Hay excepciones, si no que me lo digan a mí que me encanta Pasapalabra pero oigo Sálvame y ruedo los ojos. 

Voy a ir más lejos, a ver qué os parece esto, porque comienzo a pensar que vivo en un reality show y que algún día voy a encontrar una cámara oculta detrás de un arbusto. Me he fijado en que desde hace unas generaciones (al menos donde yo vivo) los niños/as que entran al instituto son abducidos y transformados en versiones grotescas, maleducadas y egocéntricas de ellos mismos; cualquiera diría que el instituto le ha robado los espejos cóncavos al callejón del Gato. He visto cómo vecinas de toda la vida e hijos de amigas de mi madre cambiaban radicalmente cuando pasaban del colegio al instituto. De chicos sonrientes, tímidos, inseguros, inocentes a sarcásticos, provocadores, orgullosos y, lo que más me duele, obsesionados con el aspecto físico. Veo esos chicos por la calle y, ¿a qué me recuerdan? A esos programas de la tele que por enseñar sólo enseñan palabrotas y situaciones absurdas que llegan a dar vergüenza ajena. De nuevo, generalizo, pero me cuesta entender que la presión social sea tan dura como para afectar a la gran mayoría.

¿Por qué no hay programas que promuevan la lectura, el pensamiento crítico o la cultura? Entonces tal vez no tuviéramos pequeñas Barbies y Kens caminando por la calle. Las redes sociales también tienen su parte de culpa, no lo niego, y en muchos casos sólo contribuyen a que estos prototipos que se han creado a la fuerza se hagan virales o trending toppic. He leído en varios medios que se nos acuña como la generación de los selfies, que nos gusta inmortalizar cada uno de los momentos de nuestra vida y compartirlos, que nos gusta llamar la atención. Eso me apena, sinceramente, no porque esté mal que de vez en cuando queramos ser la estrella de la fiesta, sino porque el mensaje que la mayoría grita no va más allá de un mírame, soy guapo/a. Ojo, esto no lo han aprendido solitos; todo se reduce a una cuestión de imitación. Ojalá en un futuro no muy lejano las cosas cambien y la juventud, en lugar de fijarse en estereotipos y contenido televisivo basura, se haga una selfie con el fin de gritar: mírame, tengo algo que decir.

¿Qué pensáis vosotros? ¿Veis mucho la tele? ¿Os gustaba Vis a vis? ¿También hay extraterrestres que abducen a los adolescentes donde vosotros vivís? ¡Contadme!
Lilly.